
Este es mi tercer post sobre la IA, pero hoy he querido responder a una duda que tanto yo como mucha otra gente tenemos: ¿de dónde ha salido la IA y por qué de repente es tan lista?
Seamos sinceros: para mucha gente la IA apareció de la nada hace un par de años, como si un día estábamos diciéndole a Alexa lo mismo 3 veces hasta que entendiese lo que querías decir y al otro pidiéndole a ChatGPT que nos resuma textos, escriba trabajos (y metiéndonos con él por no hacerlo exactamente como queríamos) entre otros. Pero… ¿Cuándo fue más o menos ese otro día, y de dónde viene? En este post he querido intentar resolver esta cuestión con un mini viaje por la historia de la IA generativa moderna.
La realidad es que la IA no es algo nuevo. Ya expliqué en posts anteriores que llevamos décadas conviviendo con inteligencias artificiales sin llamarlas así. Desde los enemigos controlados por la máquina en Mario Party hasta los líderes de gimnasio de Pokémon. No eran inteligentes en el sentido humano, pero sí tomaban decisiones siguiendo reglas y patrones. También que una IA no tiene por qué dedicarse solo a escribir textos, como podréis haber comprobado con los ejemplos anteriores
La primera gran revolución moderna llega alrededor de 2010, cuando se inventa el llamado aprendizaje profundo (deep learning). Explicado de forma family friendly, esto permitió crear redes neuronales mucho más complejas, capaces de aprender a partir de enormes cantidades de datos en lugar de limitarse a reglas rígidas programadas a mano.
Gracias a esto empezaron a aparecer cosas que hoy nos parecen normales pero que en su momento fueron la mayor invención de los ultimos años: Siri, Alexa o el ya obsoleto Asistente de Google son los ejemplos más conocidos e icónicos. Estas IAs podían entender órdenes de voz, responder preguntas simples, buscar cosas en internet o controlar dispositivos. No eran capaces de generar imágenes o textos largos coherentes, pero comparadas con lo que había antes, eran un salto enorme.
Durante los años siguientes la IA siguió mejorando poco a poco, pero tenía dos problemas claros: no era tan avanzada como para impresionar al público general y en general estaba reservada para empresas grandes o entornos muy técnicos
Con el objetivo de solucionarlo en 2015 se funda OpenAI. Lo que hizo este y otras empresas similares fue empujar el desarrollo de modelos mucho más grandes, entrenados con cantidades absurdas de datos, y sobre todo hacerlos accesibles al público. Interfaces simples, lenguaje natural, respuestas más humanas y menos robóticas. Todo ese trabajo resultó en ChatGPT, que consiguió que la IA saltara al uso cotidiano de millones de personas. De repente cualquiera podía hablar con una IA, pedirle textos, ideas, ayuda o explicaciones sin tener ni la más mínima idea de programación. A partir de ese momento, la IA generativa empezó a evolucionar a una velocidad absurda: generación de imágenes, música, vídeo, voces, etc. y también eso ha provocado un gran debate ético y moral sobre su uso, aunque eso sería tema para otro post.
En resumen, la IA no explotó de la nada, sino que el desarrollo de redes neuronales avanzadas y los esfuerzos por hacerla accesible ha hecho que sea más fácil que nunca interactuar con ella y que esta responda de forma dinámica y coherentemente. De hecho, aunque mis posts no son generados por IA, sí que es verdad que a veces le pido que me haga un esquema de los puntos que quiero discutir para tener claro qué quiero decir y poder transmitiroslo de forma más clara.
Siento la espera por este post, pero intentaré compensaroslo de alguna forma. Hasta entonces, ¡os veré en el próximo post!