Los videojuegos siguen marginados

Abuso de publicidad

Si estás leyendo este post muy probablemente te gusten los videojuegos. Es la actividad de ocio más popular en el mundo, con millones de personas jugando cada día a miles de juegos diferentes. Sin duda, la popularidad que ha ganado en los últimos años desde su surgimiento en los ‘80 ha influenciado al mundo entero y ha cambiado mucho nuestra cultura. Hoy en día, se celebran eventos gamer en todas partes y en general los videojuegos tienen un impacto en la cultura popular que es comparable al que tienen el cine o parecidos.

Sin embargo, sigue habiendo otra mucha gente que desde su ignorancia se precipita a tachar a los videojuegos y su mundillo de violentos y endemoniados. En este post voy a repasar los factores más comunes por los que los no-jugadores critican al gaming. Repasaremos estereotipos, mitos y prejuicios que ponen a los videojuegos como el mal.

Ah, y ¡feliz año 2026! Por mi parte yo ya estoy listo para seguir subiendo posts en este blog un año más ;).

Pero antes, un poco de contexto histórico: Desde siempre han habido formas de ocio o modas que han sido perseguidas por los prejuicios. Por ejemplo, el rock ’n’ roll, la radio o la televisión fueron perseguidos socialmente porque habían miles de mitos sobre cómo volvería satánicos a tus hijos, pudrirían el cerebro a la gente o que era un plan del gobierno para controlarnos a todos etc. Los humanos siempre hemos tenido miedo a lo desconocido o a los cambios y es normal, forma parte de nuestra especie. Eso sí, con el tiempo este miedo y desconocimiento se va calmando con el tiempo. Los videojuegos no fueron una excepción. Durante sus inicios entre los ‘70-‘90 sobre todo, se los tenía como aparatos del demonio que volverían a tus hijos unos adictos, no estudiarían, fracasarían en la vida y serían unos criminales. Era una forma de ocio completamente desconocida en ese entonces y no se parecía a nada y cundió el pánico. Claro que, con el tiempo se pasaría… ¿No?

La realidad es que sí se ha relajado esa visión de los videojuegos, pero también es cierto que muchos padres tienen los mismos pensamientos que los padres de hace 40 años respecto a los videojuegos, ¿pero esto a qué se debe?

El caso es que la crítica social a los videojuegos sigue presente hoy en día, aunque más relajada. Ahora sí, estos son los factores más comunes por los que se discrimina al mundillo del videojuego:

1- Las pantallas dañan la vista

Probablemente hayas escuchado este mito muchas veces, aunque este proviene de un malentendido de causas. La respuesta corta es que las pantallas no pueden crear miopía directamente, pero lo que sí puede dañar la vista es lo llamado “fatiga visual digital” que se crea después de un uso muy prolongado de las pantallas por parpadear menos y forzar el enfoque mientras que la luz azul de la pantalla no es dañina.

2- Los videojuegos causan violencia

Este también es de los más repetidos y muchos lo toman como verdad absoluta. Si tienes más de dos dedos de frente podrás entender que igual que ver películas sobre disparos o leer libros con violencia no vuelven a esa persona violenta, con los videojuegos pasa igual. El cerebro sabe distinguir entre realidad y juego, por lo que jugar al Counter Strike no va a hacer que quieras salir a la calle a pegarle tiros a la gente (a menos que seas un psicópata). Sí es verdad que los gamers tienen mala fama de enfadarse de forma desproporcionada cuando pierden, pero la gente que hace eso son unos pringaos que se enfadarían igual en cualquier otra cosa.

3- Son demasiado adictivos

El cerebro genera una sustancia llamada dopamina cuando nos lo pasamos bien o disfrutamos de algo. Es lo que produce el cuerpo cuando siente placer. Si algo produce una cantidad de dopamina lo suficientemente grande y no tenemos muchas más fuentes de dopamina, el cerebro tiende a volverse adicto a ese algo con tal de hincharse a dopamina. Esto puede pasar con muchas cosas, hay gente que se vuelve adicta a trabajar incluso. Los videojuegos se dice que generan muchísima adicción por los casos extremos que son revelados públicamente, aunque lo cierto es que la gente los exagera con tal de escuchar lo que quieren oír: que los jueguitos esos son el demonio Si bien los videojuegos pueden crear adicción, es como con cualquier otra cosa: si juegas demasiado el cerebro se vuelve dependiente de los videojuegos igual que pasa con todas las demás adicciones. A lo que me refiero es que claro, sí pueden ser adictivos, pero jugar videojuegos no te hace adicto al instante igual que como con el gimnasio, que hay gente que se obsesiona porque el ejercicio también genera dopamina.

4- El estereotipo del “moderador de Discord”

Esto es un estereotipo que afirma que la mayoría de los gamers son unos gordinflones que no salen de su cuarto ni se duchan y que nunca tendrán pareja. Sí que es verdad que ese tipo de gente existe y hasta a mí me parece algo cómico, pero los videojuegos no convierten a la persona, la persona se convierte a los videojuegos. No se si se entiende: la gente que cumple con las características del perfil previamente descrito no son así porque los videojuegos los hayan obligado a ser así, más bien ellos han preferido los videojuegos a tener una vida equilibrada. Puedes ser gamer pero complementarlo con que cada día vas al gimnasio o sales con amigos etc. En resumen, está bien que los videojuegos sean tu vida, pero si lo estás diciendo de forma literal a lo mejor deberías replanteartelo.

Bonus - Menosprecio de los videojuegos

Esta sección se va a centrar en un caso concreto que me cabreó mucho hace un tiempo y no he podido acoplar a los anteriores: el niño que consiguió el primer verdadero récord mundial en Tetris para NES.

No voy a meterme mucho porque hay videos en YouTube que lo explican mejor, pero que se creía que era humanamente imposible hacer tantos niveles que el juego se congelara, pero un niño de 13 años lo consiguió y se convirtió en uno de los logros más importantes de la historia de los videojuegos y cuando sacaron la noticia en la televisión, la presentadora en vez de reconocer su hazaña se puso a criticarle diciéndole cosas como que era un perdedor y que se alejara de la pantalla y saliera a la calle, que pasarse Tetris (algo increíblemente difícil teniendo en cuenta que se supone que es infinito) no era una meta en la vida, y en redes se comieron a la presentadora. De hecho, este suceso fue el que me inspiró a escribir este post, pero hasta ahora lo tenía en el fondo de mi mente.

Y con esto me he desahogado de la opinión social de que los videojuegos son lo peor que le ha pasado al mundo y he desmentido las excusas más comunes que usan los anti-gaming (término no oficial que me acabo de inventar) para criticar y echar por tierra a este mundillo. ¡Hasta el próximo post!