La decadencia del streaming

Streaming

Los servicios de streaming son plataformas donde puedes acceder a diversas series y películas a cambio de que pagues una cantidad cada mes.

Empezaron a surgir alrededor de los 90 de forma primitiva, pero no se llegaron a popularizar de verdad hasta más o menos la cuarentena, cuando estábamos todos encerrados y no podiíamos ir al cine. Las plataformas del estilo de Disney+, Netflix etc. ofrecían un extenso catálogo de contendios por el módico precio de (el plan básico) 8€ al mes. Con poco que hacer en casa, infinitas películas y series de gran calidad y un precio justo, mucha gente contrató en su día estos servicios.

Sin embargo, la avaricia de las empresas detrás de estas plataformas ha provocado que cada vez más los clientes se sientan más indignados, pero la psicología que usan sus interfaces hacen que nos de pereza cancelar las suscripciones. Como consecuencia, la piratería ha aumentado a una proporción que nadie habría imaginado.

En este post discutiré los puntos principales de por qué las plataformas de streaming cada vez son peores y cómo la piratería está resurgiendo en respuesta a estas injusticias.

1- Fragmentación de la experiencia

Aunque he mencionado la diversidad de contenido en las plataformas, la verdad es que con el tiempo, fueron apareciendo cada vez más servicios parecidos, cada uno con su propia selección audiovisual. Esto ha hecho que los usuarios tengan que contratar varios servicios de streaming para una experiencia completa. Si quieres ver Los Simpsons, Stranger Things o Last of Us, tienes que contratar tres suscripciones diferentes para abordar todo. Esto, y el hecho de que en cualquier momento la plataforma puede eliminar lo que le de la gana ha hecho que mucha gente recurra a la piratería.

2- Aumento de precios y eliminación de contenido

No solo tienes que contratar varias suscripciones para acceder a todo, sino que encima la empresa en cualquier momento puede remover el contenido que quiera sin ninguna consecuencia real, lo que hace que muchos usuarios se sientan estafados. Además, cada cierto tiempo suben un poco el precio, lo justo para que los clientes no se den cuenta o no les importe mucho. En general, más caro por menos contenido.

3- Políticas absurdas

Este tipo de servicios de pago se aprovecha de la gente para sacar el máximo beneficio posible, y aquí voy a listar algunas reglas anticonsumidor que imponen estas compañías:

-No puedes compartir cuentas: la plataforma te prohibe compartir tu cuenta con familiares o amigos. Si quieren disfrutar de una suscripción deben o adquirir una o plantearse un plan familiar.

-Region Lock (bloqueo de contenido entre regiones): hay contenido solo disponible en ciertos países, lo cual fastidia mucho, sobre todo porque también es motivo de baneo usar VPN para acceder a él.

-Anuncios: Aunque ya estés pagando la suscripción, algunas plataformas implantan anuncios que interrumpen la experiencia para rascar más beneficio aún.

-Renovación automática: la plataforma se cobra la suscripción automáticamente sin que tengas que hacer nada para que no se te venga a la cabeza cancelarla.

Ascenso de la piratería

Todo este descontento entre usuarios ha provocado un auge vertiginoso de las descargas y búsquedas de contenido distribuido ilegalmente, y lo peor es que lo hacen porque las empresas de servicios de streaming se lo buscan. Se hizo una encuensta hace tiempo y resultó que la mayoría de piratas prefieren pagar por el contenido si es un precio justo y adecuado a la experiencia.

Por esto y alguna cosa más que me puedo haber dejado, al streaming le espera una época oscura en la que tendrán que volver a ganarse la confianza de los usuarios si no quieren seguir cayendo en suscriptores. Sé que este post ha llegado bastante tarde, pero últimamente no he tenido mucho tiempo, así que bueno. ¡Hasta el próximo post!