
Desde siempre, ha existido la 2ª mano como la opción más económica (y ecológica, si eso te hace sentir mejor). Hace un par de décadas el mercado de segunda mano se limitaba a mercadillos callejeros, amigos o algún otro medio del estilo. Podías encontrarte gangas que hacen que tengas que comprobar si es cierto en ciertas ocasiones, y en otras encontrabas lo mismo pero con piezas faltantes, roturas y en general basura.
Hoy en día además de los medios anteriores ahora tenemos plataformas como Wallapop y tiendas estilo Cex que facilitan muchísimo acceder a consolas y juegos antiguos. Pese a lo que parece que quiera expresar, esto es una evolución bastante buena puesto que hace el gaming retro más accesible al público general. Sin embargo, el avance del tiempo también ha traído problemas que en cierto modo rompen los pilares del mercado de 2ª mano: los precios realistas.
A ver, siguen habiendo gangas por ahí, y no todos los precios son tan altos, pero sí que ha habido una subida general de precios en el mercado de videojuegos de segunda mano. En este post quiero repasar algunos puntos que podrían haber influido en este fenómeno.
###1- Inflación de precios general
Más allá de los videojuegos, durante estas últimas décadas ha habido una inflación de los precios en prácticamente todas las áreas del comercio. Por ejemplo, en su día los negocios de comida rapida triunfaban por ofrecer comida barata y sin necesidad de esperar demasiado. Otra cosa es que sea sano, pero en general era una opción muy económica para familias que no podian permitirse comida de alta calidad. Hoy en día, pese a ello, cada vez sube más de precio y el precio ya no es un fuerte tan prevalente.
Los precios en los videojuegos pasa algo bastante parecido: Hoy en día normalizanos consolas de 500€ y juegos a 70€ cuando en la época de Wii por ejemplo los juegos no solían superar los 50€ y las consolas andaban por 300€.
Esto ha tenido repercusión a la hora de vender en 2ª mano porque con 50€ de ahora no puedes comprar tantas cosas como con 50€ de hace unos años.
##2- Expansón de la cultura gamer
No será sorpresa para muchos y creo que he dicho esto incontables veces en este blog, pero la cultura del videojuego cada vez se expande más y más, por lo que mucha mas gente está interesada en juegos de su infancia o que les interesa a nivel coleccionista. Por supuesto esto provca la subida de precios en sobre todo los artículos más codiciados. Si estás metido en el mundillo de los juegos de cartas coleccionables (TCG) probablemente sepas de lo que hablo. Si no, imagina una isla con 5 platanos y cinco monos y de repente se mudan 5 monos más pero la misma cantidad de plátanos: ahora los plátanos son más valiosos porque hay menos para cada mono.
Consolas como la Game Boy Advance o la 3DS son víctimas de las consecuencias de este auge del mundillo, y aunque antes valdría 60€ una, ahora te clavan desde 80€ a 200€ por una en estado decente.
##3- Digitalización
Como he mencionado al inicio, antes los mercadillos solian ser una de las mejores opciones para buscar ofertas jugosas para temas de videojuegos, pero hoy tenemos plataformas como Vinted y Wallapop que facilitan la búsqueda y compra de artículos retro. Esto no es para nada malo, pero hay algo más: ahora la gente puede comparar el precio de otra gente para vender lo suyo. El problema es que el precio no está establecido por nadie, más bien es “Voy a ponerlo lo más caro posible mientras me sigan comprando.” y esto hace que si uno pone por ejemplo Pokémon Esmeralda a 60€, otro a lo mejor lo pone a 65€ y otro a 70€… Y se retroalimentan entre si hasta que se establece un rango de precio que se considera el estándar. Ahora como todo el mundo puede mirar en Interner cual es el precio promedio, es mucho más difícil encontrar precios buenos o directamente justos porque el vendedor sabe por cuánto lo vende la gente y el quiere sacar beneficio de la gente poco avispada. En los clásicos mercadillos pasa lo mismo o peor, porque como no tienen ni idea lo ponen incluso más barato porque “por 10€ más seguro que me lo compran igual”.
PUES NO, CON ESOS 10€ ME PODÍA HABER COMPRADO OTRO JUEGO.
En fin, malditos vendedores.
Y con esto quiero terminar esta reflexión. En resumen, la inflación, el crecimiento de la comunidad gamer y el desequilibrio de precios online a que cada vez sea casi tan caro como los videojuegos nuevos. ¡Hasta el próximo post!